¡Gracias, Señor…!

Oración y recuento de las grandes

verdades por las cuales dar gracias

“Dad Gracias a Dios en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con nosotros en Cristo Jesús. (1 Tes. 5:18)

 

Este mensaje se predicó el 25 de noviembre de 2004 en la Iglesia Bautista “Nueva Vida” de Hollywood, Florida, USA.

 

Material Bíblico:

Rom. 1:8: “Primeramente, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo con respecto a todos vosotros, porque vuestra fe es proclamada en todo el mundo.”

Rom, 7:25: “¡Doy gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor!”

2 Cor.9:15: “¡Gracias a Dios por su don inefable!”

Col. 1:3: “Damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando siempre por vosotros…”

Col. 3:17: “Y todo lo que hagáis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.”

2 Tim. 1:3: “Doy gracias a Dios, a quien rindo culto con limpia conciencia como lo hicieron mis antepasados, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones de noche y de día.”

Film. 4: “Doy gracias siempre a mi Dios, haciendo mención de ti en mis oraciones.”

 

Introducción y Recuento Histórico

 

          "El Día de Dar Gracias," es una de las fiestas más importantes de los Estados Unidos.  Muy pocas naciones del mundo tiene una celebración similar a esta.  No es para honrar una victoria, marcar una revolución, o conmemorar el nacimiento o muerte de algún héroe nacional.  “Thanksgiving” es una celebración nacional y familiar para dar gracias a Dios por la abundancia obtenida que disfrutan en libertad y donde dan gracias a Él por toda sus dádivas los creyentes y el pueblo en general.

En Estados Unidos se celebra cada año este día con comidas familiares donde el plato principal es "Pavo" Esta tradición tuvo su origen hace muchos años atrás, a principios del siglo XVII (1621) en los comienzos de este país como nación.  Los peregrinos que vinieron a colonizar a Norte América eran gente muy cristiana que acostumbraban reunirse en ocasiones para dar gracias a Dios.   Los peregrinos pasaron muchos trabajos cultivando la tierra y tratan-do de establecerse. Un año después de haber tenido una muy buena cosecha, decidieron hacer una reunión para dar gracias a Dios por haber proveído comida para ellos y haber bendecido la cosecha.

Los colonos, entonces invitaron a los Indios nativos de la región de Nueva Inglaterra (el Noreste de la nación) e hicieron una cena para lo cual cocinaron, según la tradición pavo, ave oriunda de América del Norte. Allí se estableció por primera vez la costumbre de comer pavo en este día de Acción de Gracias. Cada año, los colonos se reunían con sus familiares, vecinos y amistades para dar gracias a Dios por todas las bendiciones dadas en ese año.

Durante la Revolución Americana (1775-1783) el Congreso Continental proclamó un día de Acción de Gracias seguido a la victoria en la batalla de Sara-toga (1777).  El presidente George Washington pro-clamó otro día de Acción de Gracias en 1789 en honor a la ratificación de la Constitución de los Esta-dos Unidos.  En el año 1863 el presidente Abraham Lincoln proclamó el último jueves de Noviembre como día de Acción de Gracias para levantar la moral de la nación en medio de la guerra civil (1861-1865).  Después de la guerra se estableció este día como un día de fiesta nacional.  Poco a poco la nación fue celebrando esta fiesta de Acción de Gracias con sus familiares y vecinos. 

En 1939 el presidente Franklin D. Roosevelt cambió el día de Acción de Gracias del ultimo Jueves de Noviembre al tercero por petición de los comercian-tes.  El día después del día de Acción de Gracias marca el comienzo oficial de las compras navideñas en Estados Unidos. 

Hoy en día la nación de Estados Unidos no es tan cristiana como en aquellos días.  Ahora las gentes no se acuerdan tanto de Dios como lo hacían los peregrinos que comenzaron esta tradición. Es muy triste porque hay muchos que aún se sientan a comer su pavo en este día tan especial y no se acuerdan de dar gracias a Dios por todo lo que Él ha proveído. Como creyentes en Dios debemos de estar siempre dispuestos a dar gracias a Dios por todo lo que hace por nosotros. No debemos esperar que llegue un día al año para entonces comer pavo y dar gracias a Dios por lo que nos ha dado. La Biblia dice que cada día demos Gracias a Dios en todas las cosas. No necesariamente tenemos que esperar que llegue el tercer jueves de Noviembre para dar Gracias a Dios. Dios es bondadoso para con nosotros cada día de nuestra vida. Si usted es de esas personas que sólo se acuerdan de dar gracias a Dios un día al año, comience hoy a hacer de cada día un día de acción de gracias.

Aunque usted celebre el día de Acción de Gracias como es la costumbre en lo Estados Unidos, puede hacer con su familia no un día de Acción de Gracias a Dios cada año, ¡pero si Acción de Gracias a Dios cada Día del año!

Dad Gracias a Dios en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con nosotros en Cristo Jesús. (1 Tesalonicenses 5:18)

 

De estos eventos tenemos citas hermosas que son dignas de ser consideradas:

 

Catherine Millard escribe:  “Podemos rastrear ésta histórica tradición cristiana de Los Estados Unidos, desde el año 1623. En noviembre de 1623, después de recolectar la cosecha, el gobernador de la colonia de peregrinos "Plymouth Plantation" en Plymouth, Massachusetts, declaró: "Todos ustedes, peregrinos, con sus esposas e hijos, congréguense en la casa comunal, en la colina... para escuchar al pastor, y dar gracias a Dios Todopoderoso por todas sus bendiciones."

 

Este es el origen del Día de Acción de Gracias. En los años siguientes, el congreso de los Estados Unidos proclamó en varias ocasiones el Día de Acción de Gracias al Todopoderoso. Finalmente, el 1° de noviembre de 1777 fue oficialmente declarado como día feriado: "para solemne acción de gracias y adoración que con un corazón y en unidad de voz, las buenas personas expresen sus sentí-mientos de agradecimiento, y se consagren al servicio de su divino benefactor,...y que sus humildes súplicas plazcan a Dios, por medio de los méritos de Jesucristo, quien es misericordioso para perdonar, borrando y olvidando su pecados... Que plazca a Dios que las escuelas y seminarios de educación, tan necesarios para cultivar principios de verdadera libertad, virtud bajo su mano protectora, y prosperar la religión para la promoción y engrandecimiento de ese reino el cual consiste de paz, justicia y gozo en el Espíritu Santo..."

 

De nuevo, el 1º de enero de 1795, el primer presi-dente, George Washington, escribió su famosa proclamación de acción de gracias, en la cual él dice que es "nuestro deber como personas con reverente devoción y agradecimiento, reconocer nuestras obligaciones al Dios Todopoderoso, e implorarle que nos siga prosperando y confirmando las muchas bendiciones que de El experi-mentamos..." El jueves, 19 de febrero de 1795, George Washington apartó así ese día como el día nacional de acción de gracias.

 

Muchos años después, el 3 de octubre de 1863, Abraham Lincoln, proclamó por carta del congreso, un día nacional de acción de gracias. "El último jueves de noviembre, como un Día de Acción de Gracias  y adoración a nuestro padre benefactor, quien mora en los cielos" en esta proclamación de acción de gracias, el 16º presidente dice que es "anunciado en las Sagradas Escrituras y confirmado a través de la historia, que aquellas naciones que tiene al Señor como su Dios, son bendecidas.

ORACION

Gracias, Señor:

Por este hermoso día.

Por los padres de la nación que lo crearon con profundo espíritu religioso. Bradford, Washington, Lincoln.

 

Gracias, Señor…

·        Por tu propia persona y naturaleza, porque aunque incomprensible te hiciste conocible. Porque eres Señor Altísimo, Soberano Dios, perfecto y Santo, y deseaste comunicarnos esa perfecta vida y santidad.

·        Gracias por la Tri-Unidad en que habitas como un solo Dios.

·        Por la confianza que podemos tener en un ser omnisciente: naturaleza, experiencia humana, historia, desde la eternidad hasta la eternidad.

·        Por tu poder infinito sobre la naturaleza, la humanidad, los habitantes celestiales.

·        Por tu presencia en todas partes del universo.

·        Por tu inmutabilidad, garantía de nuestra esperanza.

·        Por ser el Padre nuestro y el de nuestro Señor Jesu-cristo.

·        Por la equidad y justicia con que riges todas las cosas, pero sobre todo por tu amor inmenso, misericordia, bondad, benevolencia, compasión

·        Por el Hijo Eterno, co-creador y co-regente, y medio perfecto para la ejecución del plan de las edades y del diseño del cosmos, porque por El y para El fueron hechas todas las cosas.

·        Por el Espíritu Santo, también artífice de la Creación, preservador y medio de comunicación de la santidad divina.

 

Gracias, Señor…

·        Por la elección eterna del Hijo para encarnarse en la persona de Jesucristo, misterio insondable. Por su amor “de tal manera”.

·        Por el pesebre de Belén y su significación, por la humanidad de Cristo por la que se hizo semejante a nosotros por amor, por su humillación incomprensible.

·        Por su Obra y Oficios como profeta, sacerdote y rey; Redentor, Salvador.

·        Por su muerte propiciatoria, expiatoria y sustituta y su sangre derramada por nuestros pecados. Por la obra de reconciliación. Por su resurrección, garantía y sello de nuestra esperanza y por su exaltación, intercesión y santo gobierno.

 

Gracias, Señor…

·        Por la obra del Espíritu Santo al crear la vida física, pero sobre todo la nueva vida, vida regenerada en el creyente; habitando, llenando, dando poder, ungiendo, guiando, otorgando dones, sellando, intercediendo, consolando.

 

Gracias, Señor…

·        Por la perfecta obra de creación que lo hizo “todo hermoso en su tiempo”.

·        Y por el continuo ejercicio de tu providencia, preservación y gobierno.

·        Pero sobre todo por tus providencias especialísimas – para mí -- que he visto tantas veces este año.

·        Por los seres angélicos que creaste para la alabanza de tu gloria y el beneficio del humano.

 

Gracias, Señor…

·        Por el ser humano hecho a la imagen espiritual de Dios, formado y vigilado en el vientre materno

·        Por el rescate de la caída y la promesa cumplida en Jesús.

·        Por tu propósito en la salvación, la elección de los santos y la predestinación de los eventos históricos.

·        Por esa naturaleza que, aunque viciada y degenerada, conserva algo de la imagen original.

·        Por la familia humana, la más antigua institución. Por mi santa abuelita que me crió y me enseño lo básico de la vida. Por mi esposa, el ser más maravilloso del mundo, por mis hermosos hijos y mis bellísimos nietos. Por los amigos que siempre lo han sido, en las buenas y en las malas, quizá por 50 años.

 

Gracias, Señor…

·        Por tu gracia incomparable que cambió mi vida. No olvido Señor aquel día glorioso, santísimo día…Por tu salvación preciosa.

·        Por la fe en los méritos y en el hombre de tu Hijo.

·        Por el perdón, la justificación, y la liberación del pecado, la culpa y el castigo. Por la disciplina en la vida. Por la adopción como hijo.

·        Por la comunión, compañerismo diario, la oración y la unión con Cristo, la santificación y la vida superior en El.

·        Por tus dones y ministerios. Por los años de servicio. Por la experiencia de la vida cristiana y sus bellezas. Por el amor gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.

·        Por el testimonio de Jesucristo.

·        Por la mayordomía integral de la vida cristiana.

·        Por la esperanza bienaventurada de un mañana sublime e incomparable.

 

Gracias, Señor…

·        Por la Revelación escrita, manantial inagotable. Por su inspiración, infalibilidad e inerrancia, por sus profecías, enseñanzas, por ser consuelo al alma y guía perfecta y autoridad suprema de la vida.

·        Por el Pacto de Gracia del cual Jesús salió fiador. Por las economías de esa gracia.

 

Gracias, Señor…

·        Por la gran familia, la iglesia, el misterio escondido. Cuerpo, esposa, templo, labranza.

·        Por la iglesia visible, funciones, ministerios y tarea redentora. Por los símbolos de fe y comunión

·        Por la comunión de los santos. Por mi denominación, iglesia local y por cada miembro de esta iglesia a los que amo entrañablemente. Y por cada creyente en cualquier lugar del mundo.

 

Gracias, Señor…

·        Por la sociedad humana y las naciones, en particular esta donde vivimos y aquellas tal vez dolorosas repúblicas de América de donde vinimos la mayoría, pero que fueron las patrias que un día nutrieron nuestro ser.

·        Por la libertad, tanto civil como religiosa que disfrutamos en este país, el más significativo, la más desarrollada tierra de promisión del mundo. Por proveernos de todo lo que nos has provisto, ya sean bienes materiales, educación, profesión, status.

·        Por la confianza en que los hilos de la historia y la sociedad están en tus manos.

 

Gracias, Señor…

·        Por la historia y en particular la historia de la “fe que una vez fue dada a los santos.”

·        Por el pueblo de Israel y su misión en el mundo. Por sus patriarcas, reyes y profetas.

·        Por los primeros testigos de la fe, apóstoles, pensadores, líderes y maestros. Por los mártires del pasado y del presente. Por los sabios cristianos de todas las épocas.

·        Por la proclamación del Evangelio en el mundo, por misioneros, pastores, líderes, cuyo sacrificio es ejemplo e inspiración

 

Gracias, Señor…

·        Por los eventos del fin del mundo y su proximidad. Por la pronta venida de tu Hijo en gloria y su exaltación final, así como la esperanza de la victoria sobre la muerte en la resurrección de los muertos y la glorificación de los redimidos. Por el triunfo final de la justicia, el Reino Eterno y los Cielos y Tierra Nuevos.

 

Gracias, Señor…

·        Por tantas muchísimas cosas que no puedo recordar ni enumerar, ¡gracias!
Gracias por tu socorro, ayuda, fortaleza, bendición en medio de la prueba, el dolor, la tristeza, la angustia, la necesidad del tiempo presente y por la esperanza bienaventurada.

·        Hoy yo quiero ser un sacrificio  de acción de gracias, una ofrenda de olor fragante, ofrecida sobre el altar para la honra y gloria de tu nombre precioso.

 

Conclusión

 

Hay un anónimo muy bonito que reza:

 

Gracias, Señor, por ese charco lleno de cielo que sale a nuestro paso para llenar el corazón con su belleza. Gracias por el pan que nos das para aplacar el hambre. Por la risa del niño que se vuelve caricia. Por el mar y la nube. Por el don de sentir a plenitud la vida.

 

Gracias por cada hora, aún cuando no todas sean iguales de buenas. Gracias por el valor de la mariposa que enciende sin conciencia de su milagro, un pabilo de ensueño. Gracias, Señor, por los espejos maravillosos del mirar de nuestros padres y nuestras mentes. Por la amistad que prolonga ese sereno privilegio de ser hermanos.

 
Gracias por la lluvia fuerte, por la llovizna bienhechora, por haber puesto trinos y alas en las ramas. Gracias por cada gota de rocío y por el arcoíris y por el árbol que madruga su júbilo en el fruto.


Gracias, Señor, por el ayer que se prendió al recuerdo. Por el hoy que vivimos y por el mañana que nos espera con sus brazos repletos de misterio. Gracias, a través de mis labios, desde mi alma, en nombre de aquellos que se olvidaron de dártelas, en nombre de los que somos y los que seremos.

 
Gracias por la vida nueva implantada en el alma.

 

Gracias por toda la eternidad. Amen.

 

 

RECORDANDO LAS BENDICIONES DE DIOS




    El "Thanksgiving" original o como decimos en español,  "El Día de Dar Gracias" fué ordenado por el Governador Bradford después de la primera cosecha en la Colonia de Plymouth (año 1621)  Dias especiales eran con frecuencia señalados en la Nueva Inglaterra Puritana para acción de gracias y ayuno.  Comenzando en Connecticut (año 1649) la observación de un festival anual por la cosecha se esparció a traves de Nueva Inglaterra a fines del Siglo 18.

   Jorge Washington, el primer Presidente de los Estados Unidos, proclamó el primer "Thanksgiving" nacional en el año 1789.  Con la Proclamación de Abraham Lincoln (año 1863) este día se convirtió en una observación anual. Por una resolución del Congreso (año 1941) el  Día de Dar Gracias es el 4to. Jueves de Noviembre.

   En aquella primera semana, una semana entera fué dedicada a la celebración.  El Gobernador Bradford envió algunos hombres a cazar venados y pavos e invitó a los miembros de la Tribu de los Masssoit a participar en la mesa con los Peregrinos.  De este festival de la cosecha vino la institución Americana del Dia de Thanksgiving.  Ninguna otra nación del mundo tiene una celebración similar a ésta. 

 

No es para honrar una victoria, marcar una revolución, o conmemorar el nacimiento ó muerte de algún héroe nacional.  Es la gran fiesta del pueblo común.  Thanksgiving es una celebración nacional y familiar para dar gracias a Dios por la abundancia obtenida que disfrutamos en libertad y con la satisfacción de nuestros propios esfuerzos.

   Muchos descendientes de los Peregrinos hasta el presente continuan la costumbre comenzada en ese primer Día de Thanksgiving en Plymouth de colocar cinco granos de maíz al lado de cada plato sobre la mesa de la cena.  Cinco granos de maíz era la ración diaria durante esos días desesperados antes de la cosecha cuando los alimentos escaseaban.  En cada subsecuente celebración anual, los Peregrinos colocaban los granos en la mesa de manera que la razón de su regozijo no fuese olvidada.

   El maíz le recordaría el viaje de 63 días en el pequeño "Mayflower"  Le hablaría a ellos de los días cuando habían solamente siete colonos saludables para cuidar de los enfermos y cuando casi la mitad de ellos fueron sepultados en una loma desierta, atacada por el viento.  Pero los granos de maiz les recordaría algo más que desatre y trabajos. 

 

Ellos también recordarían con orgullo el corage de los Peregrinos:  Que cuando llegó la primavera, y el "Mayflower" partió de regreso con rumbo a Inglaterra, cada Peregrino que sobrevivió el invierno escogió permanecer en ésta tierra libre.

 

EL SIGNIFICADO DE LOS CINCO GRANOS DE MAIZ

Cada uno de los granos de maíz tenía y aún tiene un significado especial.

EL PRIMER GRANO:    Representa la Libertad.  Esa libertad que muchos de nosotros venimos abuscar a estas tierras de refugio.  Esa libertad que nos fué arrebatada por aquellos que quieren controlar a todos los ciudadanos. Debemos dar gracias a Dios por la libertad que tenemos y de la cual gozamos en los Estados Unidos, a pesar de todos los defectos que ésta nación tiene.  También representa la libertad de adorar a Dios conforme a nuestro sentir en el templo de nuestra fe ó religión.  Recordemos que los Peregrinos venían buscando la libertad para adorar a su Señor sin preocupación de ser perseguidos y arrestados.
 

EL SEGUNDO GRANO:    Debe recordarnos de los Indios que hicieron amistad con los Peregrinos y les proveyeron con maiz y vegetales en ese primer y temeroso invierno asi com también les enseñaron a recoger almejas y pescar. Si éstos miembros de otra raza, sabios en su manera de existir en éste mundo, no hubiesen ayudado a los Peregrinos, lo más probable es que no hubiesen sobrevivido.  Al contar nuestras bendiciones, entre las principales,  seguramente que debe estar el amor que compartimos con nuestros amigos.


EL TERCER GRANO:     Este tercer grano que tenemos en nuestra cena de Thanksgiving simbólicamente nos recuerda el corage de esos hombres y mujeres que rehusaron rendirse.  Debemos dar gracias a Dios que ellos no capitularon.  Demos gracias a Dios por los que están entre nosotros luchando por la libertad y continuan su postura de no hacer compromisos ó arreglos con el adversario.  No olvidemos nunca que la libertad que disfrutamos ha costado mucha sangre.   Recordemos que cuando la vida era casi imposible e insoportable, los Peregrinos no se rindieron y su ejemplo debe servir como lección para aquellos Americanos araganes y despreocupados. 

 

EL CUARTO GRANO:   Este grano de maiz nos recuerda que los Peregrinos vinieron "para sentar una fundación para el Reino de Cristo en estas remotas partes del mundo."  Libertad de consciencia y religión no era simplemente un lema para ellos;  ellos ejercitaban su consciencia para practicar su fé.  Ellos oraban en sus casas.....y EN SUS ESCUELAS.  Ellos veían su libertad de hacerlo como algo más importante que sus comodidades físicas.

 

EL QUINTO GRANO:   Este grano en el grupo de cinco representaba para los Peregrinos la razón más precisa e importante de ser agradecidos.  Es el hecho de que en el centro de nuestro universo está el amor creativo de Dios el cual aún nos sostiene diariamente.  De ésta creencia crece la Fé de la familia cristiana y de la nación.  También de esa creencia, crece la seguridad que su Reino vendrá y puede ser que tengamos una parte más grande de los que pensamos en traerlo.

Somos agradecidos por la FE que tenemos, por la cual creemos.  Somos agradecidos por la oportunidad de proteger y compartir ésta FE la cual es una preciosa herencia.  El significado de los granos de maiz puede ser recitado brevemente.  Pero no puede haber un verdadero "Thanksgiving" sin sacrificio.  Nuestra gratitud debería conducir a nuestras Congregaciones a la alegría, y nuestra alegría a un renovado compromiso con Dios, nuestras familias, y nuestro país.


 

 

 


Nota: En la introducción hay material copiado de diferentes fuentes.