“Una mujer llamada… madre”

Prov. 31:10-21

 

 

Introducción.

Ante todo, quiero honrar a todas las madres, abuelas, bisabuelas, tatarabuelas y trastatarabuelas presentes. Ustedes son lo más cercano a Dios que la raza humana haya conocido.

Peter Marshall nació en Escocia y siempre creyó que sería un pescador; pero el   Señor tenía un plan mejor y le hizo, pescador de hombres. Varios milagros en su vida y su emigración a los EEUU lo convirtieron en un hombre conocido y amado, de tal manera que llegó a ser capellán del Congreso durante la Segunda Guerra Mundial. Catherine Marshall escribió una biografía de su esposo que en su tiempo fue un bestseller, un libro que todo cristiano debe leer: “A Man called Peter”, “Un hombre llamado Pedro”, que algunas versiones en español titularon: “Y su nombre era Pedro”; sin duda una exaltación de aquel hombre llamado Pedro o mejor, Peter, Peter Marshall.

 

Si de exaltar se trata, hay una función que debiera ser exaltada sobre toda otra dentro de la sociedad humana. De ahí el título del mensaje, “Una mujer llamada… madre”.

 

El artículo pretende examinar el valor de la maternidad desde varios puntos de vista.

 

I. El Reconociminto de la madre

 

Como nota interesante quiero decir que: “Al estudiar los diferentes idiomas del mundo los eruditos se dieron cuenta de que ciertas palabras, como mamá, las tenían en común casi todas las lenguas, de donde surgió la idea de un idioma materno común conocido como proto-indoeuropeo o simplemente indoeuropeo que imperó en el mundo hace 6,000 años. La primera palabra en ser catalogada como de este idioma fue la palabra madre.”

 

Recientemente se hizo una encuesta entre más de 40,000 personas para establecer la palabra más hermosa del idioma español. Como era de esperarse ganó la palabra “amor” y en segundo lugar “libertad”, pero se cometió quizá un error al separar las palabras madre  y mamá, que juntas hubieran subido al segundo lugar.

 

     “Se dice que Dios creo toda la naturaleza entre el primero y el quinto día, y que habiendo contemplado su obra dijo que era buena. En el sexto día creó al hombre y posteriormente formó a la mujer, y entonces dice la Biblia que vio Dios que lo que había hecho era bueno en gran manera. ¿Sería porque había hecho a la mujer? También se dice que Dios quería crear el ser más perfecto y ensayó con Adán, pero como no quedó satisfecho hizo a la mujer y entonces vio que lo que había creado era bueno en gran manera, el límite de la perfección. Algunos también han dicho que la mujer recibió de Dios más de sus atributos morales y espirituales que el hombre, mientras que este recibió más de sus atributos naturales; de manera que la mujer se parece más a Dios que el hombre, sobre todo cuando llega a ser madre. En la Biblia Dios, no encontrando con que compararse, se compara con una madre: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”.  Isa. 49:15.”

 

No obstante observamos que no todas las mujeres cumplen con este hermoso patrón. Desgraciadamente hay en nuestra sociedad desnaturalizadas, que son muy pocas, las hay desobligadas, que también son pocas relativamente, también hay  buenas madres que son la mayoría, y hasta madres excepcionalmente buenas que son poquísimas. A esta última clasificación debieran pertenecer todas las madres cristianas. Es de destacar que para poder ser una madre excepcional, tiene que existir en el corazón y en la mente de la mujer, el deseo ardiente de serlo.
 

 

2. La mujer y madre en las Sagradas Escrituras. Una evaluación.

 

Es interesante saber que la palabra madre aparece 300 veces exactamente en las Escrituras, un número normalmente grande como era de esperar.

 

El pasado año también expresamos que: “Aun cuando la mujer fue creada en el Edén como perfecta madre, lamentablemente, en su caída, la excelsa posición de este ser sufre daño humanamente irreparable y la mujer paga las consecuencias de su pecado. Aquella que fue llamada a tener la más excelsa de las funciones humanas, engendrar hijos, ha de sufrir dolores por tan hermosa capacidad y su marido, sin comprender el sentido de la maldición, ha de usarla a su favor para subordinar, someter y muchas veces humillar impropiamente a su propia carne. Aquel que cultiva la tierra con trabajo, muchas veces humillará y maltratará a la que fue llamada a cultivar seres humanos con dolor y sacrificio. Pobre mal-interpretación del propósito divino, que al menos sirve para demostrar que en el principio ambos ocupaban posiciones semejantes. Tan importante es la tarea de ella que Pablo añade que se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia; verso con frecuencia mal entendido.

 

Un resumen bíblico, según Vila/Escuain, del lugar de la madre sería: “La ley ordenaba que se honrara a la madre así como al padre (Ex. 20:12).

El hijo que hiriera a su padre o madre debía ser cas­tigado con la muerte (Ex. 21:17). La misma suerte caía sobre el que era habitualmente de­sobediente (Dt.. 21:18-21). En casi todos los casos se mencionan las madres de los reyes de Israel, .y no só1o los padres. La mujer prudente que llamó a Joab indicando que era «una ma­dre en Israel» fue escuchada con toda atenci6n (2 S. 20:19). Una madre tiene naturalmente una gran influencia sobre sus hijos, sea para bien o para mal, como se ve con los casos de Jocabed,  la madre de Moises y Jezabel,  madre de Atalía. Los hijos de la mujer virtuosa se le­vantan y la llaman bienaventurada (Pr. 31:28)..Timoteo tenía una madre y abuela fieles (2 Ti. 1:5). Hay también «madres» en la iglesia que tienen los intereses del Señor en sus corazones para el bien de los santos, lo que se ve en que Pablo llama a la madre de Rufo también ma­dre suya (Ro. 16:13).

Se ha de señalar que «en vano buscamos en las Escrituras la humillante posición que ocupa la mujer en muchas tierras del Oriente. Se ha creado una falsa concepción debido a su actual posición en Oriente, especialmente bajo el Is­lam. Su posición, tal como aparece en las Es­crituras, es totalmente diferente. Allí las muje­res se mueven en el mismo plano social que los hombres. Con frecuencia ocupan posiciones públicas (Ex. 15:20; Jue. 4:4; 2 R. 22:14)

 

La mujer/madre gobernaba toda la vida doméstica en Israel: La madre era la responsable directa de la formación en general y de la educación elemental del niño hebreo, era su función principal, pero además supervisaba criados, hacía los vestidos de todos miembros de la familia, cuidaba rebaños, cultivaba huertos, trabajaba haciendo telas, preparaba la comida, para lo cual molía grano y acopiaba agua, tarea en la cual tenía que hacer a veces grandes esfuerzos y caminar grandes distancias. Como ustedes saben la samaritana puede haber ido a buscar agua al pozo de Jacob a 1 ½ milla de su casa.

 

 

La ley hebrea honraba particularmente a la madre. Los hijos tenían que respetarla, honrarla y obedecerla. Los jóvenes eran estimulados a recordar la enseñanza materna, el menosprecio de lo cual significaba maldición.

 

La reina madre en Israel era honrada y los libros históricos mencionan las madres de los reyes. Algunas, sin embargo, tuvieron una importante influencia negativa, controlaron y dominaron hombres y reinos, persiguieron profetas y se opusieron abiertamente al propósito divino.

 

La palabra AM hebrea es una de las más sencillas y fáciles para la pronunciación del pequeño, algo así como ma o mamá en español. Isa. 8:4: “antes que el niño sepa decir… madre mía”. Algunas veces significa abuela o antepasada. Las Escrituras resaltan el entrañable amor de la madre para con sus hijos como algo semejante al amor divino, como hemos mencionado. La cultura ha reconocido el enorme valor y significación del amor materno, destacándolo por encima del amor paterno, lo que no hace justicia a las diferencias entre el hombre y la mujer, pero es lo que se aprecia. La influencia de la madre es enorme sobre su descendencia, de manera que muchos hombres prominentes han perpetuado el estereotipo y también han resaltado la deuda enorme con la madre en su formación en cuanto a la enseñanza de los principios básicos para la vida. Se dice que Napoleón  preguntó en cierta ocasión a Madame Campán qué era lo que la nación francesa necesitaba más, a lo que ella respondió escuetamente: “madres”.

 

El N.T. redescubre la elevada posición de la mujer ante Dios. La actitud de Cristo y sus enseñanzas cambian la historia, la sociedad y la cultura. María, en contraste con Eva, que viabiliza la caída, es llamada bienaventurada, por que es portadora de la gran bendición del mundo, el Hijo, que rescata al ser humano de la caída y le restablece en la comunión con Dios.

 

 

3. Ejemplos en los dos Testamentos

 

     A. El modelo de Ana, la madre de Samuel debe ser imitado por toda mujer que teme a Dios.  1 Sam. 1   

      1. Como Ana toda mujer cristiana debe desear ser madre. 1 Tim. 2.15

          Ana fue una mujer piadosa y de oración. Toda mujer cristiana debería ser  

          igualmente  temerosa de Dios y muy dada a la oración. ¿Qué mejor madre que  

          una así?

      2. Ana quiso que su hijo le perteneciera a Dios. Tal debería de ser el deseo   

     ferviente de toda mujer cristiana. Y esforzarse porque así sea.

B. El modelo de Loida y de Eunice, la abuela y la madre de Timoteo, respectivamente debe ser imitado por toda mujer que teme a Dios. 2 Tim. 1
1. Fueron mujeres de fe no fingida, es decir una fe real, de verdad. Toda mujer

         cristiana no debe pretender ser mujer de fe, sino serlo verdaderamente.
2. Fueron verdaros ejemplos. De manera que, Timoteo llegó a ser también un  

         hombre de verdadera fe. “la fe no fingida que hay en ti”, le dice Pablo.
3. Eunice supo enseñarle las Escrituras a Timoteo cuando niño. 2 Tim. 3.15.  

          Una madre cristiana debiera ser como Eunice, hacer tiempo para enseñarles  

          a sus niños la Palabra de Dios que los puede hacer sabios para la salvación.
    Timoteo fue un hijo realmente bendecido con una madre como Eunice. Haga

          que sus hijos sean igualmente bendecidos.

C. El modelo de la mujer virtuosa de Prov. 31 debe ser imitado por toda mujer

         cristiana
    Sus hijos la admiran, la reconocen como bienaventurada y su marido la    

         alaba.   Y, ¿por qué?

              1) Porque ellos ven que ella es muy trabajadora, vv. 12-19
        2) Porque ellos disfrutan de su protección y cuidado, v, 14, 21.
        3) Porque ellos ven que ella es bondadosa con los pobres, vs 20, 29
        4) Porque ella les muestra lo que es tener fe. Ella no teme lo que pueda venir,

                   v 25
        5) Porque ella es una mujer honorable, y virtuosa. 25, 10

              6) Porque es sabia, 26
        7) Porque es temerosa de Dios, es decir, piadosa, 30.
 Esos hijos tienen la mejor madre del mundo y ellos lo saben y por eso la alaban.
 Una madre así, es difícil encontrarla, es excepcional, vale una fortuna. ¿Cuánto vale    

      una madre en su casa. En breve daremos respuesta a esta pregunta.

 

 

4. La madre en la Historia. Una breve evaluación

 

También en la historia muchos hombres de carácter noble y líderes excelentes tuvieron madres que temían a Dios. Eran mujeres sabias porque dice la Biblia: “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría...” (Proverbios 9:10).

 

Hay quienes creen que la influencia de una madre es tan grande que las madres piadosas normalmente crían hijos piadosos.

 

Se dice que la madre de George Washington era una mujer piadosa y que la madre de Sir Walter Scout, además,  amaba la música y la poesía. Pero la madre de Nerón era una asesina y la madre del disoluto Lord Byron era una mujer orgullosa y violenta. Algunos de los grandes criminales de la historia tuvieron pésimas madres como Mama Baker quien salía con sus hijos a cometer atracos.

 

Lord Shaftesbury estaba correcto en su famosa declaración: “Denme una generación de madres cristianas, y yo asumiré la tarea de transformar todos los aspectos de la sociedad en doce meses”.

 

Si tuviéramos más madres cristianas, tendríamos menos delincuencia, menos inmoralidad y mucho menos divorcios y hogares destruidos.

 

Si una madre inconversa quisiera ser, de verdad, una buena madre, debiera: Recibir a Cristo como Salvador personal, para que ella pueda tener la mejor  influencia en la vida de aquellos que Dios le ha confiado en su gracia.

 

 

5. Dimensión real de la mujer.

 

Según algunos estudios que pretenden ser objetivos y que ratifican los estereotipos clásicos, la mujer es más tierna, compasiva, intuitiva, dependiente, emotiva, especialmente amorosa, sentimental, paciente, abnegada, espiritual, orientada al ser humano, gregaria, empática, protectiva, sacrificada, resistente al dolor y a la enfermedad que el hombre.

¿Y la mujer cristiana? La mujer cristiana añade a esto: fe, confianza en Dios menos racionalizada y más emotiva, más calor y posiblemente mayor santidad que el hombre. ¿No es eso lo que Dios quiere de su criatura?

   

 

6. Dimensión económica. Un ejemplo interesante.

 

¿De cuánto es digno el salario de una madre?

La respuesta salió publicada recientemente con el cálculo para el 2006.

 

El salario de una madre

 

 

Descripción del trabajo materno

Horas de  trabajo

Salario en

dólares

 

 

 

Ama de llaves

7.2

$3,577

Maestra de Day Care

7.2

$4,961

Operador de computadoras

7.2

$5,658

Cocinera

6.5

$5,191

Oficial Ejecutivo (CEO)

4.6

$39,397

Operador de Lavadora

4.2

$1,964

Manager de instalaciones

3.5

$6,945

Sicólogo

3.5

$6,440

Conerje

3.1

$1,827

Chofer

2.8

$2,223

Total Hours

49.8

$78,183

 

 

 

Pago del período básico

40

$62,798

Horas de overtime

9.8

$23,078

 

 

 

Total del Salario materno

49.8

$85,876

Promedio de horas de sueño

6.4

 

Salario de la madre en casa

 

$134,121.00

 

En esta información no se considera el trabajo de enfermera.

 

Sin embargo, el valor verdadero en criar digamos tres niños y abrigar los momentos memorables con ellos es algo incalculable.

 

Bill Coleman, Vicepresidente Primero de compensación en la agencia que hizo la evaluación dijo.  "Es un sorpresa para muchas personas cuando ven la cotización legítima del trabajo que las mamás llevan a cabo.”

 

"En general las personas reconocen a las madres que trabajan y llevan una carga pesada de responsabilidad y hasta tienen que trabajar horas extras. Es menester reconocer el valor social de la madre que queda en casa y ampliar su reconocimiento no sólo en cuanto al valor económico que trae a la sociedad, sino en todos los demás órdenes de la vida humana.”

 

“Pero no es sólo trabajo, dijo a un network de noticias, recientemente, Laura Pennington de El Paso,TX, hay también recompensas que se obtienen permaneciendo en casa y que son de un valor incaculable". "El bienestar y la educación de mis hijos son mi prioridad, sin considerar el maratón diario que enfrento desde el amanecer hasta la noche. Es el trabajo más grande en el mundo entero."

 

"Ambos tipos de mamás luchan por tener la casa limpia y hacen enormes  sacrificios para hacer a sus niños felices, sanos, y exitosos. Para algunas mujeres es doblemente difícil el quedar en la casa, porque son personas que  dejan de obtener los beneficios que lograrían trabajando fuera de la casa, incluyendo ganancias, títulos, y ascensos en la carrera. Las madres que trabajan duermen menos, no tienen tiempo para atenderse y hasta se alimentan mal para aprovechar el tiempo. Ambos tipos de mamás afirman que, a pesar de todo eso, es una tarea extremadamente digna, y beneficiosa en grado extremo.

 

 

Conclusión

 

En la creación, de alguna manera Dios vio en la mujer algo muy especial y reconoció que en ella se había añadido algo a la obra que El había hecho y que la constituyó en “buena en gran manera.”

 

El cristianismo debe mucho y aún deberá mucho más en el porvenir al amor, paciencia, celo y abnegación de las madres que han sabido criar a su hijos en amor, disciplina, amonestación y en los principios de la fe cristiana.

 

Honremos hoy la memoria de nuestras madres muertas, recordemos aquellas que están distantes y gocémonos con las que están vivas y demos infinitas gracias a Dios por el ser más bello y más semejante a El de toda la creación.

 

Sí, hay una mujer que merece ser exaltada sobre todos los demás miembros de la raza humana; una mujer llamada… madre.

 

 

(Este artículo tiene múltiples referencias)